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miércoles, 4 de febrero de 2009

Terapia radioactiva




¿Te meterías en una mina de materiales radioactivos para curar una enfermedad o calmar el dolor?.

Terapia radioactiva. Cuando en vez de curar se hace daño pero la fe se opone a la evidencia
Uno de los errores más dolorosos en la historia de la medicina física fué el uso de materiales radioactivos como terapia. Se consideraba que podrían curar todo tipo de enfermedades, desde problemas respiratorios y dermetológicos a problemas osteoarticulares, por supuesto dolores varios e incluso la impotencia. Isótopos radioactivos se añadían a cápsulas, jarabes, pomadas y hasta pasta de dientes. También e incluían en amuletos, medallas y hebillas de cinturones.
Se planteo que la exposición a gas radon podría curar la artrosis, enfermedades pulmonares, enfermedades autoinmunes y muchas otras. Todo empezó por la simple observación de una mujer que tuvo que visitar una mina y por los comentarios de algunos mineros. Así a principios del siglo XX se popularizaron este tipo de terapias que consisten en permanecer algún tiempo en minas de minerales radioactivos, beber agua con contenido radioactivo o mantener rocas radioactivas en contacto con el cuerpo. Pese a no haberse encontrado niguna prueba de estas propiedades curativas y sí evidencias que apuntan a efectos perjudiciales las minas de Basin, Montana http://www.roadsideamerica.com/story/2143 entre otras, aún atraen a personas buscando la cura sus problemas de salud (aqui un artículo sobre la Viuda Feliz, una de las minas de salud con nombre más premonitorio: http://www.legendsofamerica.com/MT-MerryWidowMine.html y otro artículo reciente del National Geografic http://ngm.nationalgeographic.com/ngm/0401/feature7/index.html hablando de estas minas. Respirar el aire cargado de radon o beber agua con contenido radioactivo es allí consideraro una cura milagrosa y eficaz para casi cualquier enfermedad. Sin embargo esta práctica tiene efectos perjudiales de sobra documentados.
El baño en agua radioactiva se ha aplicado también desde 1906 en Jáchymov en la república Checa http://www.laznejachymov.cz/en/leceni/lecive-zdroje.html y en el Bad Gastein, Austria. (Enlace a su página web: http://www.gastein.com/en-health_spa-cure_regimen.htm http://www.gastein.com/en-health_spa-thermal_resort.htm ) También agua de manantial rica en radio se ha usado en el tradicional onsen japones (así es como llaman a los balnearios) en Misasa, en el distrito de Tottori (que es un lugar paradisiaco del japón rural: aquí un enlace a su web: http://www।jnto।go।jp/eng/location/regional/tottori/misasa।html . Se utiliza aún bebida en Bad Brambach, Alemania.
Y como terapia inhalada en Gasteiner-Heilstollen, Austria: http://www.gasteiner-heilstollen.com/en/index.php?page=radontherapie_engl.php , en Kowary, Polonia (que incluso tiene estudios científicos: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/9847677) y en Boulder, Montana, Estados Unidos. Tanto en Estados Unidos como en Europa hay muchos "radon spas," donde la gente se sienta durante minutos u horas en una atmósfera cargada de radón con la creencia de que bajas dosis de radiación les revitalizaran y rejuvenecerán. Aunque la comunidad científica lo rechaza hay una teoría que defiende esos beneficios de la radiación a dosis bajas que se llama hormesis. No se conoce ningún mecanismo biológico en el que este efecto pudira ocurrir. Además esto entra en conflicto con los estándares internacionales de protección radiológica en los que se defiende que no hay ningún umbral de seguridad para la exposición a la radiación y que esta debe limitarse hasta ser "tan baja como sea razonablemente posible" (ALARA) .
De todas las aplicaciones que tuvo la radiación dentro de la medicina han perdurado las de tratamientos del cancer en forma de radioterapia y braquiterapia, que tambíen surgen de la radioeuforia de aquellos años. También el radio y el radón se han usado para los rayos X en la radiografía convencional pero se dejaron de usar por sus problemas de seguridad ya que emiten radiaciones alfa y es fácil contaminarse con isótopos. Hoy en día se utilizan más el iridio-192 y el cobalto 60 como fuentes de fotones. En el pasado la separación entre radiaciones ionizantes y no ionizantes marcó la división de la medicina física de la radioterapia que aplicamos los médicos rehabilitadores y fisioterapeutas con radiaciones electromagnéticas pero no radioactividad.
Es importante diferenciar estos dos tipos de radiaciones, mucha gente no sabe la diferencia.


Tal como decía al principio: Cuando en vez de curar se hace daño pero la fe se opone a la evidencia.
¿Qué podemos hacer? Estos lugares se venden como auténticos milagros, incluso utilizan parafernalia pseudoreligiosa en su publicidad y prácticas. Una de las cosas que se debería pedir de cualquier terapia es que al menos no haga daño. Más aún si es una terapia alternativa que se aplica sin control ni legislación.


.Me parece curioso el contraste entre la erótica y juventud de la publicidad de estos sitios con la realidad de lo que después pasa allí. Además de ese uso de los LED, las lucecitas de colores en todas las terapias alternativas. (tal vez le dedique un post a los LED en terapias alternativas).

Por otro lado podemos achacar la confianza de la gente a su ignorancia sobre la radioactividad y sus efectos reales, pero ¿qué sabemos en realidad de la magnetoterapia y sus efectos para el cuerpo? El electromagnetísmo es silencioso, ubícuo e inquietante। En rehabilitación lo aplicamos, pero ¿sabemos algo de la física y la interación biológica a nivel celular que justifique lo que hacemos? Estamos demasiaso lejos de la física teórica, la parte física del nombre de nuestra especialidad nos queda muy grande। Sin embargo el debate social está ahí sin que le prestemos atención. ¿repercute el electromagnetísmo en nuestra salud? ¿Si la resonancia magnética es inócua porqué la magnetoterapia cura? ¿Tenemos algo que decir sobre la repercusión sobre la salud de elementos físicos? ¿Está la justificación de nuestras terapias habituales más en la fe que en la ciencia?
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La ciencia básica puede aportar luz sobre las terapias físicas que utilizamos pero ¿le estamos prestando atención a lo que puede llegar a decirnos?

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